Las especies invasoras siguen ganando terreno en América Latina y su impacto ya se siente en la biodiversidad, la economía e incluso la salud pública. En México, Colombia y Argentina, tres casos ilustran cómo animales introducidos por acción humana pueden alterar ecosistemas completos en pocos años.
En el marco de la Semana de Concientización sobre Especies Invasoras 2026, especialistas de la región advirtieron sobre la expansión de estos organismos y la dificultad de erradicarlos una vez que se establecen.
Especies invasoras que cambian ecosistemas
En el sureste de México, el llamado pez diablo se ha extendido por ríos y lagunas, incluyendo zonas cercanas a Bacalar.
Este pez, originario del Amazonas, altera la calidad del agua, modifica hábitats y afecta a pesquerías locales.
Expertos del centro académico El Colegio de la Frontera Sur señalan que su presencia suele estar ligada a liberaciones desde acuarios, una práctica que recomiendan evitar por completo.
Mientras tanto, en Colombia, el caracol gigante africano se ha convertido en una presencia permanente.
Investigadores de la Universidad del Valle explican que su capacidad reproductiva, su dieta variada y su resistencia a climas adversos lo han convertido en un competidor difícil de controlar.
Además de dañar cultivos, puede portar parásitos asociados a enfermedades.
Alerta por plagas y expansión regional
En Argentina, la preocupación gira en torno al picudo rojo, un insecto que ataca palmeras y que ya motivó una emergencia fitosanitaria tras detectarse en la Isla Martín García.
Autoridades del Senasa advierten que el insecto puede afectar tanto especies ornamentales como nativas, lo que pone en riesgo áreas protegidas con alta densidad de palmeras, como el Parque Nacional El Palmar.
Los especialistas coinciden en que la prevención y la detección temprana son las herramientas más eficaces.
Una vez que estas especies se establecen, erradicarlas resulta casi imposible, por lo que la vigilancia ciudadana y la coordinación institucional se vuelven clave para contener su expansión.
Con información de Mongabay.