El Nitrosopumilus maritimus se ha convertido en el protagonista de un nuevo estudio científico que analiza cómo ciertos microorganismos marinos logran adaptarse al aumento de temperatura en los océanos. Investigadores descubrieron que esta especie, una de las más abundantes del plancton marino, mejora su eficiencia para mantener funciones esenciales incluso cuando el mar se vuelve más cálido.
El hallazgo se da en un contexto preocupante: la temperatura superficial del océano está aumentando cada vez más rápido. De acuerdo con análisis de la Agencia Espacial Europea (ESA), el ritmo de calentamiento pasó de 0,06 °C por década en los años ochenta a 0,27 °C por década en los últimos años. Este fenómeno está relacionado con el aumento de gases de efecto invernadero y la mayor cantidad de energía solar que la Tierra retiene.
El estudio, publicado en la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences, exploró cómo Nitrosopumilus maritimus utiliza los recursos disponibles para sobrevivir en un océano cada vez más cálido y con menos nutrientes.
Nitrosopumilus maritimus y su papel en el equilibrio del océano
El Nitrosopumilus maritimus cumple una función esencial dentro del ciclo del nitrógeno marino. Este proceso permite transformar compuestos como el amoníaco en formas de nitrógeno que pueden ser utilizadas por plantas y animales marinos, lo que sostiene la vida en el océano.
Los científicos explican que estos microorganismos representan cerca del 30 % del plancton microbiano y son responsables de transformar químicamente el nitrógeno presente en el agua. Gracias a esta función, se regula la productividad del ecosistema marino y se mantiene la base de la cadena alimentaria.
Además, este microbio posee una habilidad particular: puede producir oxígeno incluso en entornos donde casi no existe. Lo logra mediante una reacción química conocida como dismutación del óxido nítrico, lo que le permite sobrevivir en condiciones difíciles.
Cómo cambia su metabolismo con el calentamiento global
Los experimentos mostraron que, cuando la temperatura del agua aumenta alrededor de 5 °C, Nitrosopumilus maritimus necesita mucho menos hierro para crecer. De hecho, sus requerimientos pueden reducirse en más del 80 %, lo que indica que el microorganismo se vuelve más eficiente al usar este metal esencial.
Los investigadores también observaron cambios en las proteínas del microbio: cuando hay poco hierro, disminuye la presencia de ferredoxina y aumenta la plastocianina, una proteína que utiliza cobre en lugar de hierro. Este ajuste metabólico se intensifica con temperaturas más altas.
Modelos informáticos sugieren que estos cambios se notan especialmente en regiones cercanas a los polos, aunque sus efectos pueden extenderse hacia otras zonas del planeta gracias a las corrientes oceánicas.
Los científicos planean continuar investigando en el océano Pacífico Norte para confirmar si estas adaptaciones también ocurren en condiciones reales, y comprender mejor cómo el calentamiento global podría cambiar el equilibrio de nutrientes en los mares del mundo.
Con información de Infobae.