Ciclones triples podrían aparecer en el Pacífico occidental y encender alertas a nivel global.
Este fenómeno, poco común, no solo implicaría lluvias intensas y posibles desastres en zonas insulares, sino también efectos en el clima mundial.
De acuerdo con especialistas, existe una probabilidad creciente de que se formen tres ciclones al mismo tiempo: dos al sur del ecuador y uno al norte, casi alineados. Aunque los ciclones dobles ya son raros, los triples lo son aún más.
Ciclones triples: un fenómeno poco común y potente
La dinámica es tan curiosa como compleja. Cuando se forman ciclones en ambos lados del ecuador, lo hacen como si fueran “gemelos”, generando movimientos que alteran grandes masas de agua en el océano.
Una de las tormentas, cerca de Papúa Nueva Guinea y las Islas Salomón, podría dejar entre 1,270 y 2,540 milímetros de lluvia en pocos días. Esto aumentaría el riesgo de inundaciones severas y deslizamientos de tierra.
Además, otra tormenta podría desarrollarse entre Vanuatu y Fiyi, mientras que un tercer sistema se formaría al norte del ecuador, afectando regiones como Micronesia, Guam y las Islas Marianas del Norte.
Ciclones y su impacto global: la conexión con El Niño
El impacto de estos ciclones no se quedaría en el Pacífico. Los expertos advierten que podrían aumentar las probabilidades de un El Niño fuerte o incluso un súper El Niño.
Esto ocurre porque las tormentas empujan grandes cantidades de agua cálida a través del océano, alterando patrones climáticos globales. El resultado: más calor, sequías en algunas regiones e inundaciones en otras.
Un evento de este tipo podría elevar las temperaturas globales a niveles récord en los próximos años, modificar la actividad de huracanes (más en el Pacífico y menos en el Atlántico) y afectar desde Estados Unidos hasta países tropicales.
Aunque aún no hay certeza sobre la magnitud del fenómeno, los antecedentes muestran que eventos similares han estado ligados a algunos de los El Niño más intensos de la historia.
La recomendación es clara: seguir de cerca su evolución, porque lo que ocurre en una zona remota del océano puede sentirse en todo el mundo.
Con información de Infobae.