El calentamiento global avanza a un ritmo que preocupa a la comunidad científica internacional.
Aunque el Acuerdo de París busca mantener el aumento de la temperatura por debajo de 1.5 °C, el informe 2025 de la Organización Meteorológica Mundial confirma que vamos en la dirección contraria: gases de efecto invernadero en niveles récord y un planeta que no deja de calentarse.
La buena noticia es que aún estamos a tiempo de evitar los escenarios más graves.
Con decisiones firmes y acciones colectivas, desde los gobiernos hasta cada persona individual, todavía es posible estabilizar el clima.
Estas son siete medidas urgentes para lograr frenar el calentamiento global:
1. Adiós, combustibles fósiles
El carbón, el petróleo y el gas son responsables de más del 70 % de las emisiones globales de CO₂.
Aunque regiones como Europa ya lograron disminuir parte de sus emisiones, el mundo necesita acelerar la descarbonización.
Exigir planes más ambiciosos, apoyar políticas sostenibles y apostar por energías limpias son pasos clave.
2. Apostar por energías renovables
La energía solar, eólica, geotérmica e hidroeléctrica son la columna vertebral de un futuro más seguro.
Si estas fuentes limpias se combinan con un consumo más eficiente (como usar electrodomésticos de bajo consumo o mejorar el aislamiento térmico), no solo bajan las emisiones: también baja la factura.
3. Repensar cómo nos movemos
El transporte produce cerca del 25 % de los gases de efecto invernadero.
Caminar, usar bicicleta o transporte público puede marcar la diferencia.
Y si usar coche es inevitable, compartirlo, elegir uno eléctrico o pedir teletrabajo cuando sea posible también suma.
4. Cambiar lo que comemos
La ganadería industrial genera más emisiones que todo el transporte mundial junto.
Reducir el consumo de carne y lácteos e incorporar más vegetales, legumbres y cereales puede disminuir nuestra huella de carbono hasta en 900 kg de CO₂ al año, según la ONU.
5. Practicar las 4R del reciclaje
Reducir, reutilizar, reparar y reciclar ayuda a contrarrestar la cultura del desperdicio.
Comprar menos y mejor, dar nueva vida a lo que ya tenemos y reciclar correctamente son hábitos sencillos que generan un impacto real.
El reto es enorme, pero no imposible.
El planeta aún da señales de que, si actuamos ya, podemos evitar los peores efectos del calentamiento global. Cada acción cuenta… y cada día importa.
Con información de National Geographic.
