El mar está alcanzando niveles sin precedentes en las costas de África, y los científicos advierten que este fenómeno podría marcar un antes y un después en la crisis climática global.
Un reciente estudio, basado en más de 30 años de datos satelitales, confirmó que durante el evento El Niño 2023-2024 el nivel del mar superó todos los registros históricos. En ese periodo, el aumento alcanzó los 27 milímetros, una cifra mayor a la registrada en eventos anteriores considerados extremos.
Nivel del mar en aumento: una combinación peligrosa
El incremento no ocurrió por una sola causa. Los investigadores identificaron una combinación de factores climáticos que actuaron al mismo tiempo: temperaturas oceánicas elevadas, cambios en corrientes marinas y patrones climáticos anómalos.
Además, el calentamiento del agua provocó que el océano se expandiera, fenómeno que explicó más del 70% del aumento registrado.
En total, desde 1993, el nivel del mar en la región ha subido más de 11 centímetros, y lo más preocupante es que la velocidad de este crecimiento va en aumento. De hecho, en el periodo 2023-2024 se concentró casi una quinta parte de ese incremento.
Este comportamiento indica que el océano ya no responde de la misma forma que antes.
Mar y comunidades: los riesgos que ya son realidad
Las consecuencias no son solo estadísticas. Más de 15 millones de personas en ciudades costeras africanas enfrentan un mayor riesgo de inundaciones.
Ciudades como Lagos, Accra o Dar es Salaam están entre las más vulnerables, junto con países insulares que ven amenazada su infraestructura y recursos.
El impacto también alcanza a la biodiversidad y a la pesca, ya que los cambios en el océano afectan procesos clave para la vida marina y la seguridad alimentaria.
A esto se suma otro problema: la falta de sistemas de monitoreo suficientes para medir con precisión estos cambios y anticipar riesgos.
Los expertos advierten que este fenómeno refleja una tendencia más profunda vinculada al calentamiento global. Aunque El Niño influyó, el aumento del nivel del mar sigue creciendo incluso sin este evento.
El resultado es claro: el mar está cambiando más rápido de lo esperado, y sus efectos ya se sienten en millones de vidas.
Con información de Infobae.