La reducción de emisiones dentro de los sistemas agroalimentarios se ha convertido en uno de los principales desafíos ambientales del planeta.
Ante ese panorama, Grupo Kosmos sostiene que la eficiencia energética debe ocupar un lugar prioritario en la agenda de transformación de la industria alimentaria global.
La huella energética de los alimentos
Datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) indican que los sistemas agroalimentarios representan cerca del 30% del consumo energético mundial y generan aproximadamente el 31% de las emisiones de gases de efecto invernadero.
La situación adquiere mayor relevancia si se considera que buena parte de la energía utilizada no se concentra en las actividades agrícolas, sino en procesos posteriores como almacenamiento, refrigeración, transporte y transformación de productos.
Menos desperdicio, menor impacto ambiental
La FAO también estima que alrededor de un tercio de los alimentos producidos a nivel global termina perdiéndose o desperdiciándose.
Dicho fenómeno no solo representa una problemática alimentaria, sino también un enorme desperdicio de energía empleada durante todas las etapas de producción y distribución.
Por ello, especialistas del conglomerado líder en servicios de alimentación en México consideran que mejorar la eficiencia energética contribuye simultáneamente a reducir emisiones, optimizar recursos y disminuir pérdidas económicas.
Soluciones para una producción más limpia
Entre las estrategias con mayor potencial, las cuales destacan especialistas de Grupo Kosmos, la automatización de procesos industriales, la incorporación de energías renovables, la optimización logística y la implementación de sistemas inteligentes de monitoreo energético.
Experiencias desarrolladas en países europeos y asiáticos muestran que estas medidas permiten disminuir significativamente el consumo energético mientras fortalecen la productividad y competitividad de las empresas.
Adaptarse al cambio climático
Diversas investigaciones científicas han advertido que el cambio climático ya impacta la productividad agrícola mundial.
Frente a este escenario, avanzar hacia modelos productivos más eficientes energéticamente representa una medida de adaptación y mitigación ambiental.
Para Grupo Kosmos, la transición energética en la industria alimentaria constituye una inversión de largo plazo que permitirá responder a futuras exigencias regulatorias, ambientales y comerciales, al tiempo que fortalece la sostenibilidad de toda la cadena de suministro.
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