La fertilidad global enfrenta una amenaza cada vez más preocupante por la combinación de contaminantes químicos y el aumento de temperaturas en el planeta, según una revisión científica internacional que encendió alertas sobre sus efectos en humanos y múltiples especies.
El análisis, publicado en npj Emerging Contaminants, revisó más de 170 investigaciones y concluyó que los disruptores endocrinos presentes en plásticos, pesticidas y productos industriales, junto con el estrés térmico provocado por el cambio climático, están alterando gravemente la capacidad reproductiva en todo el mundo.
Fertilidad global bajo presión por contaminantes y calor extremo
La investigación documenta cómo sustancias como microplásticos, bisfenol A, ftalatos y PFAS interfieren con las hormonas, afectando desde el desarrollo sexual hasta la reproducción.
Los efectos ya son visibles en distintas especies: peces con alteraciones sexuales, aves con problemas reproductivos, tortugas marinas con desequilibrios de género y mamíferos con dificultades para reproducirse.
En humanos, los hallazgos también son alarmantes. Se detectaron microplásticos en semen y testículos, relacionados con menor calidad espermática, mientras que ciertos químicos reducen probabilidades de embarazo y afectan tratamientos de fertilidad.
Cambio climático agrava la crisis
El calentamiento del planeta intensifica estos riesgos al favorecer la acumulación de contaminantes en tejidos vivos y aumentar daños celulares.
Los científicos advierten que ambos factores no actúan de forma aislada: juntos potencian sus efectos, generando consecuencias más severas para la biodiversidad y la salud pública.
Aunque acuerdos internacionales han logrado reducir algunos contaminantes históricos, el avance de nuevos químicos y el incremento sostenido de temperaturas exigen respuestas más amplias.
La comunidad científica insiste en que proteger la fertilidad global requiere actuar de inmediato contra la contaminación química y el cambio climático, antes de que las consecuencias sean irreversibles para futuras generaciones.
Con información de Infobae.