El desierto convertido en clóset: la crisis ambiental por la ropa usada en Atacama
El desierto convertido en clóset: la crisis ambiental por la ropa usada en Atacama

El desierto convertido en clóset: la crisis ambiental por la ropa usada en Atacama

El Desierto de Atacama, uno de los ecosistemas más extremos y frágiles del planeta, enfrenta una emergencia ambiental silenciosa pero creciente: toneladas de ropa usada importada que terminan abandonadas en su territorio. La situación escaló a tal punto que, a finales de 2025, el Primer Tribunal Ambiental de Antofagasta emitió un fallo inédito que responsabiliza al Estado chileno por no prevenir ni controlar este daño ecológico.

La sentencia obliga a las autoridades a diseñar y ejecutar un plan de reparación ambiental, mientras organizaciones ambientales, científicos y comunidades locales exigen soluciones urgentes ante un problema que ya tiene impacto regional.

Ropa usada y el Atacama: del comercio global al basural textil

Cada año ingresan por el puerto de Iquique entre 120 mil y 180 mil toneladas de ropa usada, impulsadas por una baja carga impositiva que convirtió a Chile en el cuarto importador mundial de este tipo de productos. Gran parte de esas prendas (muchas nuevas, otras de segunda mano) terminan desechadas en pleno desierto, que hoy es considerado el mayor basural textil de América Latina.

Organizaciones como la Scientific Plastic Pollution Alliance of Chile y el colectivo Desierto Vestido han documentado los efectos de esta acumulación. La quema de textiles sintéticos junto con plásticos libera compuestos químicos tóxicos, afecta el suelo y aumenta las emisiones contaminantes en un entorno ya vulnerable. Greenpeace, universidades y medios internacionales como la BBC también han visibilizado el deterioro ambiental y social que viven las comunidades cercanas.

Un fallo histórico y un problema que cruza fronteras

El tribunal chileno determinó que hubo responsabilidad por omisión del Estado, al permitir la disposición ilegal de residuos textiles en terrenos fiscales de Alto Hospicio. El fallo ordena un plan de reparación de diez años que incluya retiro seguro de los residuos, restauración del suelo, recuperación del paisaje y trazabilidad de los cargamentos. Aunque el Consejo de Defensa del Estado apeló la sentencia ante la Corte Suprema, los reclamos para avanzar no se detienen.

El impacto del fenómeno no se limita a Chile. En Argentina, la importación de ropa usada creció de forma acelerada tras la eliminación de restricciones legales. Solo en 2025 ingresaron miles de toneladas, en su mayoría provenientes de Chile. El bajo costo (alrededor de 1.2 dólares por kilo frente a más de 18 dólares de la ropa nueva) genera preocupación en la industria local por la competencia desleal y el riesgo de replicar un escenario ambiental similar al de Atacama.

El debate ya es global. Gobiernos, empresas textiles, organizaciones sociales y comunidades locales coinciden en la urgencia de regular todo el ciclo de la ropa usada, desde su importación hasta su disposición final. Mientras tanto, las montañas de prendas siguen creciendo en el desierto y la presión por una solución efectiva aumenta, con Atacama como símbolo del lado oscuro de la moda y el consumo global.

Con información de Infobae.

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