La crisis climática ya no es una idea abstracta ni un problema sin responsables claros. Un nuevo informe confirma que la mitad del CO₂ del mundo emitido en 2024 provino únicamente de 32 empresas de combustibles fósiles, una concentración histórica que vuelve a encender el debate sobre la rendición de cuentas y la falta de acción climática real.
El estudio muestra que, lejos de reducirse, las emisiones continúan aumentando año con año. Las decisiones corporativas y estatales siguen chocando con los compromisos internacionales para frenar el calentamiento global, dejando en evidencia una estructura de poder que ralentiza cualquier avance significativo.
El CO₂ del mundo concentrado en pocas manos
El informe Carbon Majors detalla que el CO₂ del mundo está dominado por un grupo reducido de grandes productores de petróleo, gas, carbón y cemento, muchos de ellos de propiedad estatal. Tan solo las diez empresas más contaminantes fueron responsables del 27.6 % de las emisiones fósiles globales en 2024.
Encabezando la lista aparece Saudi Aramco, con alrededor de 1,700 millones de toneladas de CO₂, lo que equivale a cerca del 4.3 % de las emisiones globales. Si esta empresa fuera un país, sería el quinto mayor emisor del planeta, solo por detrás de China, Estados Unidos, India y Rusia.
Le siguen Indian Oil Corporation y China Energy Investment Group, cada una con cerca del 3.9 % de las emisiones globales. En estos casos, el vínculo con el Estado es determinante, ya que forman parte de estrategias nacionales que siguen apostando por la expansión de los combustibles fósiles.
También destacan la National Iranian Oil Company, con el 3.1 % de las emisiones, y Gazprom, con aproximadamente el 2.8 %. El informe subraya que el CO₂ del mundo está, en gran medida, en manos de empresas estatales cuya lógica responde más a intereses políticos y fiscales que a objetivos climáticos de largo plazo.
Presión legal y reclamos de responsabilidad
La concentración de emisiones no es casual. Es el resultado de décadas de consolidación, subsidios y protección estatal que han permitido a estos gigantes mantener e incluso aumentar su producción, pese a las advertencias científicas.
Hoy, los datos empiezan a cambiar el escenario. La base de datos Carbon Majors ya se utiliza para vincular a grandes emisores con olas de calor extremas y pérdidas económicas multimillonarias. Casos legales en Europa y nuevas leyes climáticas en Estados Unidos muestran que la evidencia sobre el CO₂ del mundo comienza a traducirse en demandas de reparación y adaptación.
Expertos advierten que un grupo reducido de corporaciones no solo domina las emisiones, sino que también frena activamente la acción climática. Aunque la inversión global en energías limpias ya supera a la de combustibles fósiles, estos actores continúan expandiendo su producción.
El dato es contundente: que la mitad del CO₂ del mundo provenga de solo 32 empresas revela una profunda crisis de gobernanza climática. Sin presión real sobre Estados y corporaciones, la transición energética seguirá siendo un discurso vacío frente a una emergencia que exige decisiones urgentes y coherentes.
Con información de Expok.