Tras el bochorno, la tormenta: la ciencia explica por qué el calor húmedo detona fenómenos extremos
Tras el bochorno, la tormenta: la ciencia explica por qué el calor húmedo detona fenómenos extremos

Tras el bochorno, la tormenta: la ciencia explica por qué el calor húmedo detona fenómenos extremos

Después de varios días de calor húmedo en extremo, muchas veces llegan tormentas violentas casi sin aviso.

Lejos de ser casualidad, la ciencia ya tiene una explicación clara. Investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) identificaron el mecanismo atmosférico que marca el final de las olas de calor húmedo y abre la puerta a fenómenos meteorológicos intensos en regiones alejadas de los trópicos.

El estudio, publicado en Science Advances y difundido por MIT News, señala que todo depende de la inversión atmosférica, una capa de aire cálido que se coloca sobre aire más frío cerca de la superficie.

Esta “tapa invisible” impide que el calor y la humedad se liberen, permitiendo que ambos se acumulen hasta niveles extremos.

Cuando el calor húmedo ya no puede quedarse atrapado

Según la investigadora Talia Tamarin-Brodsky, esta inversión funciona como un límite natural: define cuánto calor y vapor puede retener la atmósfera antes de volverse inestable. Mientras la barrera se mantiene, el bochorno persiste.

Pero cuando se rompe, la energía acumulada se libera de golpe en forma de tormentas intensas y lluvias fuertes.

En condiciones normales, el aire caliente asciende y genera nubes y precipitaciones que alivian el calor.

Sin embargo, la inversión atmosférica bloquea ese proceso durante días o incluso semanas.

Nuevas zonas en riesgo por el cambio climático

El calentamiento global está haciendo que estos episodios de calor húmedo sean cada vez más frecuentes fuera de los trópicos.

Regiones como el este y el medio oeste de Estados Unidos, así como el este de Asia, ya registran veranos con temperaturas y humedad inusualmente altas.

El investigador Funing Li advierte que zonas cercanas a grandes cadenas montañosas, como las Montañas Rocosas, favorecen inversiones más duraderas, lo que aumenta el riesgo de eventos extremos.

Cuanto más estable es la inversión, mayor es la acumulación de energía… y más violentas pueden ser las tormentas cuando finalmente se libera.

Una clave para anticipar desastres

Este nuevo enfoque permite mejorar la predicción de olas de calor húmedo y tormentas severas, algo crucial para autoridades y comunidades poco acostumbradas a estos fenómenos.

Entender cuándo y cómo se rompe la inversión atmosférica puede marcar la diferencia entre prevenir riesgos o enfrentar desastres inesperados.

Con información de Infobae.

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