Islandia en alerta y Teherán al límite: el mundo entra en una era de caos climático irreversible
Islandia en alerta y Teherán al límite: el mundo entra en una era de caos climático irreversible

Islandia en alerta y Teherán al límite: el mundo entra en una era de caos climático irreversible

Mientras el mundo sigue sin un acuerdo real para abandonar los combustibles fósiles, el caos climático avanza sin freno.

Dos anuncios recientes lo dejan claro: Islandia ha declarado que podría enfrentar una amenaza “existencial” por el posible colapso de la AMOC, una corriente oceánica clave, mientras que Irán considera mover su capital debido a una sequía devastadora.

La ciencia ya no habla de “lo que podría pasar”, sino de lo que está ocurriendo ahora.

Islandia se prepara para un riesgo inédito

La noticia pasó casi desapercibida, eclipsada por la COP30, pero es histórica.

El ministro de Medio Ambiente de Islandia confirmó que el debilitamiento de la AMOC (corriente que regula el clima global) ya es una amenaza grave para el país.

Por primera vez, un fenómeno climático se presenta ante el Consejo de Seguridad Nacional como un posible riesgo para la existencia misma de la nación.

El gobierno islandés ya trabaja en investigaciones, estrategias y políticas de preparación ante desastres.

La preocupación no es menor: un colapso de la AMOC podría provocar un enfriamiento extremo en Islandia y el norte de Europa, mientras que el sur del continente se calentaría aún más.

El prestigioso climatólogo Stefan Rahmstorf, experto en la corriente, confirma que su debilitamiento es “irrefutable” y que el colapso podría ocurrir este mismo siglo.

De suceder, Europa enfrentaría fenómenos meteorológicos extremos casi sin precedentes y graves impactos en agricultura y ganadería.

Los puntos de inflexión ya están en marcha

La AMOC no es el único sistema en riesgo. La selva amazónica, las capas de hielo de Groenlandia y la Antártida Occidental muestran señales de desestabilización.

Científicos como Johan Rockström y James Dyke advierten que la meta de limitar el calentamiento a 1,5 ºC ya está “muerta”, y que la nueva realidad exige una adaptación social radical.

Su conclusión es contundente: miles de millones de personas enfrentarán riesgos existenciales en los próximos años si la tendencia continúa.

A esto lo llaman “Tierra invernadero”, un escenario donde el clima global queda completamente desestabilizado.

Irán, un país al borde del colapso hídrico

Mientras Islandia se prepara, Teherán ya está sufriendo.

La capital de Irán vive una de las peores sequías de su historia reciente: cinco años sin lluvias, cultivos arruinados, crisis alimentaria y un terreno que literalmente se hunde.

La situación es tan extrema que el presidente Masoud Pezeshkian planteó evacuar la ciudad.

Aunque la idea se descartó por su complejidad, ahora propone trasladar la capital a la región costera de Makran para aliviar el estrés hídrico y energético.

El panorama es crítico: el principal embalse de Teherán tiene agua para menos de dos semanas.

Las autoridades ya hablan de racionamiento y no descartan quedarse sin suministro si no llueve pronto.

El rápido calentamiento del país —la temperatura ya supera los +2 ºC respecto a la era preindustrial— agrava todo.

Sin agua, sin lluvias y sin una estrategia climática global clara, Irán se convierte en ejemplo de lo que los científicos vienen alertando: el caos climático no espera.

 Caos climático: Un mundo que necesita actuar… ya

La evidencia científica es clara y creciente.

El caos climático ya no es una predicción, sino un hecho.

La pregunta que queda abierta es si la comunidad internacional estará dispuesta a actuar lo suficientemente rápido como para evitar un futuro aún más devastador.

Los expertos lo resumen así: la magnitud del sufrimiento aún depende de nosotros.

Con información de El Salto.

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